Laura Rojas Marcos: “La familia es la primera escuela de nuestra vida”

  • En esta entrevista con los Colegios Zola, Laura Rojas Marcos, Doctora en Psicología Clinica y Salud, terapeuta, investigadora y escritora y conferenciante, nos habla de la importancia de contar con un programa de inteligencia emocional en las escuelas, de la resiliencia y otros temas

  • Que las escuelas cuenten con un programa de Inteligencia Emocional es importante porque…
  • Diferentes estudios de investigación demuestran que la educación en Inteligencia Emocional aporta enormes beneficios personales y relacionarles, e incluso se ha encontrado que constituye un importante predictor del éxito en la vida y del bienestar psicológico general. En este sentido, desarrollar la capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de automotivarnos, y de manejar de manera positiva nuestras emociones, sobre todo aquellas que tienen que ver con nuestras relaciones humanas favorece la salud emocional y mental de las personas.
  • ¿Que importancia tiene hoy en día la resiliencia?
  • Las personas que desarrollan una personalidad resistente se  sienten más seguras de sí mismas, tienen claro sus objetivos y saben comunicarse constructivamente.
  • ¿Considera que los profesores son referentes emocionales de los alumnos?
  • Para todos nosotros, los profesores son pilares fundamentales. Son nuestros referentes al tener junto a los padres y cuidadores de los niños, un papel esencial en el desarrollo emocional de sus alumnos.
  •  En referencia a su libro ” La Familia”, ¿qué papel juega la familia en la educación emocional de sus hijos?
  • Tienen el papel más importante de todos. El entorno familiar es el pilar principal de cada ser humano. Es el primer escenario donde se aprende sobre el amor y el rechazo, la generosidad y el egoísmo, la paciencia y la frustración…. Es la primera escuela de nuestra vida.
  • ¿Cómo podemos favorecer la autoestima?
  • Para desarrollar una autoestima saludable es fundamental conocerse,  crecer en un entorno normal y estable, con buenos principios y valores. También es importante empezar por el respeto a uno mismo y a los demás, libre de chantajes emocionales, agresiones psicológicas y físicas, y mensajes contradictorios e incoherentes.